La conciliación también es que papi no renuncie

Hace unas semanas, un mal día hizo que papi y yo discutiéramos suavemente, peleas matrimoniales de andar por casa, pero provocó que durante horas habláramos y papi confesó algunos pensamientos que nunca antes había compartido conmigo.

Y es que se habla mucho ahora de la #conciliación, de que las madres no tienen que renunciar, de #corresponsabilidad….

Pero tras esta conversación con papi me puse a reflexionar y me di cuenta de algo curioso, Continuar leyendo “La conciliación también es que papi no renuncie”

Ya no soy madre primeriza

Dos no es el doble…porque dos es experiencia.

Hoy quiero compartir con vosotr@s algunas anécdotas como bi-madre que sé que debería callarme.

El segundo hij@…

se duerme chupando un trozo de cochifrito. Los papis cenan con unos amigos y la bebé tiene sueño y empieza a ponerse quejosa, así que papi le deja coger un trozo grande de cochifrito y entonces…NO HAY BEBÉ. Después de un rato entretenida, mami la abraza y al mecerla un poco nos damos cuenta de que tiene los ojos cerrados mientras chupa el cochifrito como si fuera un chupete delicioso, y finalmente se duerme. El cochifrito a la basura y la bebé al cochecito.

se cae también de la cama. La hermana mayor se cayó del cambiador cuando tenía 4 meses y mami se prometió a sí misma que NUNCA la volvería a pasar algo así, pero una noche agotada de repente le despierta un fuerte llanto, se da cuenta de que la bebé no está entre sus brazos, chilla “¡ay mi bebé, ay mi bebé!” mientras intenta sin éxito encender la luz, alumbra con el móvil a la bebé tendida en el suelo…y efectivamente a esta malamadre se le ha caído de los brazos su bebé. Menos mal que al igual que con la hermana mayor no hubo que lamentar graves daños, solo la culpa, claro.

come papel, pegatinas y chupa rotuladores de colores. Y es que la bebé se empeña en jugar con su hermana mayor y sus cosas, y por más que mami intenta tener recogidos los juguetes, encuentra trozos de pegatina en el pañal del bebé, el rollo de papel mordido y la boca y la lengua de la bebé que cambian de color a veces. Continuar leyendo “Ya no soy madre primeriza”

Dos no es el doble

Cuando tienes tu primer hij@, la gente tiene la extraña costumbre de agobiarte con la pregunta “¿y para cuándo un hermanit@?”, pero cuando decidimos tener un segundo bebé, esa misma gente nos decía “¡con lo bien que estáis los tres, porque dos no es el doble, dos es el triple de trabajo o más!”.

El ser humano es complicado, difícil de comprender a veces.

Recuerdo la ilusión que tenía cuando veía a familias con varios hijos en el parque, a mamás embarazadas, se había despertado en mí de nuevo el famoso reloj biológico y decidimos que era la hora de darle un hermanito a la hermana mayor (digo “hermanito” porque desde primera hora era nuestro objetivo tener a un pelotero en casa, pero no pudo ser). Pero cuándo contamos a nuestros seres queridos y amigos la noticia, se repitió en muchas ocasiones la frase “dos no es el doble”, tantas veces que os confieso que pasé por un periodo de agobio al pensar en todas las cosas que se iban a complicar en nuestro día a día: celos, trabajo, organización del espacio en casa, logística en el parque y en el coche, dinero, ahorrar, insomnio permanente…

Hubo semanas que incluso llegué a sentirme arrepentida de este segundo embarazo, sentí rechazo hacia mi bebé que crecía en mi barriguita, tenía miedo. Es cierto que las hormonas nos hacen vulnerables en esa etapa, y lo mismo estaba positiva que derrotada varias veces en el mismo día. Estaba realmente preocupada por nuestro futuro, si seríamos igual de felices, si yo iba a poder con todo (dos no es el doble, sino el triple o más, o al menos eso me habían dicho). Continuar leyendo “Dos no es el doble”