Palabras de hermana mayor – Parte 2

Hace más de un año os dediqué unas palabras desde el corazón el día de vuestra boda, y hoy os quiero regalar otro trocito de mi corta experiencia.

¡Qué bonito lo que estáis a punto de vivir! Ni lo imagináis aún. 😍

No puedo ver la cara que ponéis a diario, pero he llorado varías veces de emoción cuando intento imaginarlo o cuando veo el vídeo de la ecografia de garbancito.

¿Consejos? No escuchéis ninguno y sentid a cada momento vuestro instinto y amor mutuo y hacia vuestro bebé.

¿Información? Cuanta más mejor, ya que confío en vuestra madurez para saber coger lo positivo para vosotros de cada teoría y cada práctica, consiguiendo VUESTRA fórmula perfecta (no la mía ni la de una amiga ni la de una prima). Continuar leyendo “Palabras de hermana mayor – Parte 2”

Tips de malamadre VS malaprofesional – Parte 3 – Vuelta al cole

Si me preguntas cómo llevo la vuelta al cole…solo puedo decir que llevo 5 días con un temblor en el ojo derecho…¿estrés, prisas, rabietas, nuevos encargos….o es la edad ya? 😂😂😉

Pero bueno…mejor vamos a ponerle un poquito de humor que ¡ya es viernes!

Os dejo más confesiones…

Si eres una malamadre y malaprofesional sabes que…

– se nota que estás de vacaciones porque en vez de comerte las uñas arrasas con todo el chocolate que pillas. Uñas largas divinas y 3 kilos más (sobre todo en el trasero) es el resultado postvacacional. Continuar leyendo “Tips de malamadre VS malaprofesional – Parte 3 – Vuelta al cole”

Reflexiones con la hermana mayor

A las princesas y a mami nos encanta ir de vez en cuando al trabajo de papi por sorpresa y jugar allí un rato, la cara de felicidad que él pone al vernos no tiene precio.

Pero la hermana mayor me preguntó hace días:

– Mami hoy quiero ir a ver tu trabajo, que nunca me llevas.

– Cielo, es que mami trabaja en muchos sitios, cada día va de un lado para otro, y por las tardes trabaja en casa con el ordenador, a ti te encanta sentarte encima mía en el sofá mientras que escribo con el ordenador.

Pero una mañana, tras varios cambios de planes de trabajo, ya había llegado la hora de recogerla del cole de verano y aún me quedaban unas gestiones por hacer… y en vez de estresarme (porque yo soy muy de estresarme) pensé: “¡la oportunidad perfecta, voy a sorprenderla!”. Continuar leyendo “Reflexiones con la hermana mayor”

Volver a ser pequeña y disfrutar del arte

Hoy quería compartir con vosotr@s el gran descubrimiento de la hermana mayor este verano, y es que durante el mes de julio ha participado en un ciclo de verano impartido por Vanessa Navarro de Zinnia Expresión Creativa. La verdad es que hay muy pocas actividades con las que no disfrute la hermana mayor, pero es que con esta actividad ha alucinado desde el primer día, os prometo que todas las mañanas justo al abrir los ojos lo primero que hacía era preguntar si ese día tendría “clase de arte”, con una sonrisa de oreja a oreja. Continuar leyendo “Volver a ser pequeña y disfrutar del arte”

La terrible enfermedad que se cura con gusanitos

Antecedentes:

Familia de vacaciones, princesas felices en la piscina pasando mucho tiempo con mami y papi. Comiendo mucho helado y poca fruta. Una escena normal y corriente.

Un día, la princesa bebé comienza a mostrar signos de enfado seguido de llanto que poco a poco se hace más agudo. De momento se calma. Al rato vuelve el llanto, incluso se observa que la bebé se tumba en el suelo y “patalea”, mami decide ignorarla y “que se le pase sola” pero papi la coge en brazos y con un poco de pan o galletas consigue calmarla rápidamente. De momento nada preocupa a esta familia.

Síntomas del día de la consulta: 

El llanto de la bebé ahora es mucho más intenso, no quiere jugar, no quiere comer melocotón, tira de un manotazo la botella de agua al suelo, sigue llorando. La cara se le ha puesto muy roja y ha empezado a sudar mucho mientras el sonido del llanto continuo empieza a molestar al resto de familias sentadas alrededor. Mami aguanta el tirón y la sujeta en brazos mientras que la bebé da patadas y dice en alto “que se le pase sola, es una rabieta”, pero papi está preocupado y cree que la bebé está gravemente enferma, no es normal ese llanto y está convencido de que algo malo le pasa a su princesita.

Diagnóstico: Continuar leyendo “La terrible enfermedad que se cura con gusanitos”

Mami déjame que yo lo hago

¿Os ha pasado alguna vez que no habéis sabido explicar correctamente a vuestro peque algo? Os pongo un ejemplo: “Cariño, si algo es mentira, significa que no es verdad, ¿lo entiendes ahora?” “Y mami, ¿qué significa verdad?” 😥

Pues esa fase o periodo del “¿y por qué?” de la hermana mayor ya la he pasado, al menos eso creo. Pero ahora estamos inmersas de lleno en la fase titulada como este post: “Mami déjame que yo lo hago”.

Desde el inicio de curso de infantil, la seño nos insistió en que teníamos que favorecer el desarrollo de la autonomía de nuestros hij@s: que se limpie el culito sol@, que coma sol@ en el comedor, que explique en clase sus trabajos y se acostumbre a hablar ante el público, etc…

Como madre normal y corriente, la primera reacción es decir: “¡ooohhh, si no puede hacer eso sola, si es muy pequeña, qué empeño en forzar el aprendizaje, ya aprenderá más adelante!”. ERROR. Cuando pasan los primeros días del curso, observas que la hermana mayor está feliz y se ha adaptado sin problemas a estos cambios en el cole, una vez más los niñ@s nos sorprenden con sus tremendas capacidades. Continuar leyendo “Mami déjame que yo lo hago”

La hermana mayor tiene novio

– Mami, ¿sabes que tengo novio? Se llama Rodrigo y es de mi clase. Es un secreto y no se lo puedes decir a nadie, ni a papá tampoco.

– Vale mi vida, es nuestro secreto.

No os puedo expresar con palabras la sonrisa que la hermana mayor tenía al pronunciar el nombre de “Rodrigo”…la de un primer amor 💑💘.

Yo no supe bien qué decir: no sabía si debía hacer una fiesta y aplaudir, o no tomarle en serio y decirle “si eres muy pequeña”, o incluso reñirle o algo. Al final me quedé callada y le dí un beso. Y lo que es más importante, le guardé el secreto de verdad, no se lo conté a nadie porque sabía que al final le sacarían el tema y ella sabría que había sido yo, y esperé, me costó pero esperé.

Y pasaron casi dos semanas cuando una noche estábamos los cuatro en el sofá y ella me miró sonriendo de nuevo y empezó a contarle a su papi su historia de amor. Él sorprendido no paraba de preguntarle cosas sobre el niño en cuestión, y mientras yo empecé a grabar la conversación, para que siempre quede el recuerdo. 

– Pero ¿tu novio es guapo? Continuar leyendo “La hermana mayor tiene novio”

Tips de madre NO primeriza

Como veo que os gustó mucho el anterior post de “ya no soy madre primeriza“…aquí os dejo otra lista de confesiones o tips de mami no primeriza:

El segundo hij@…

se duerme con una cuchara en la mano. Pues sí, que ya todo da igual, que si a ella le hace feliz no se la voy a quitar, aunque si quisiera quitársela no podría porque, en mi caso, la segunda hija viene con triple ración de genio y fuerza. Lo que pasa es que aprendes a enfadarte solo por lo verdaderamente importante…porque de otra forma estarías TODO el rato enfadada.

come galletas del suelo. Papi tenía una regla de los “5 segundos”, es decir, que si estaba algo en el suelo menos de 5 segundos entonces la hermana mayor lo podía volver a chupar o comer sin problema. Pero con la bebé ya ni contamos hasta 5, nos limitamos a resoplar pensando “¡si no pasa naaaa!”.

va sin atar en el cochecito. Sé que es muy probable que la bebé un día se caiga del cochecito al suelo, pero es que tengo comprobado que si la dejo a su aire sin atar va mucho más tranquila sentada. Si lo piensas tiene que ser molesto que te quieras mover y unas cuerdas horribles te lo impidan…yo me revelaría también ¿será cuestión de personalidad? Con la hermana mayor no daba tiempo a ver su reacción al atarla, porque puedo contar con una mano las veces que ha ido sentada en el cochecito mirando el paisaje…de ahí que tenga las cervicales en “rompan filas”.  Continuar leyendo “Tips de madre NO primeriza”

Estás, pero no estás

¿Cuántas veces he oído esta frase? ¿Cuántas veces he suspirado mientras la repetía mentalmente?

¿Cuántas mamás se sienten así? ¿Les pasa también a los papás?

Hoy para celebrar el día de la madre, lo primero que pensé fue que iba a estar con ellas y solo con ellas, ni móvil, ni ipad, ni trabajo dentra y fuera de casa, y que quería hacer un ejercicio de escribir un lista de cosas que mejorar como mami, por mí y por ellas.

Nació la hermana mayor y estuve 16 meses por y para ella, solo las dos haciendo lo que nos apetecía en cada instante: durmiendo mucho, paseos, sin horarios estrictos, con juegos y sesiones de palomitas y pelis, manualidades y talleres, disfrutando del parque y de los amigos. Hice un parón en mi vida profesional, en mi vida social nocturna, nada de viajes largos ni de comprarme ropa. Juntas 24 horas al día, abrazadas hasta de noche y felices, muy felices. No conocía la palabra #malamadre, ni tenía un blog, ni publicaba en una cuenta de instagram, ni me sentía culpable. Cocinaba poco y limpiaba la casa una vez a la semana como mucho…y es que mi único plan y mi única obligación era SER MAMÁ, una mamá a tiempo completo, y me sentía la mejor mamá del mundo, había tenido que escoger y estaba orgullosa y feliz con mi decisión.

Pues bien, cuando cumplió 17 meses, a mami le ofrecieron un trabajo y todo cambió, nuestra vida y rutina, muchos días hasta nuestro humor: guardería y virus, días enteros con la abuela, sobreviviendo con tuppers y potitos comprados, menos juegos…pero mi pequeña seguía sonriendo a todas horas, seguía siendo feliz, pero yo empecé a sentirme #malamadre y #malaprofesional, a sentirme siempre culpable. 

Culpa. Responsabilidad.

Y cuando llegó la nueva bebé…CAOS TOTAL. Y no me refiero tanto a nivel logístico y de planificación (porque ya sabéis que mami es experta en gestión 😉), el caos lo vivo y lo siento solo yo EN MI CABEZA. Pocas horas de sueño, dieta de dudosa calidad, horarios estrictos, desahogo escribiendo en un blog, contacto con amigas solo por Facebook, y curiosear en Instagram como único momento diario de entretenimiento marterno.

Vuelvo a sentir a veces que estoy pero no estoy, que soy madre a medias, profesional a medias, esposa a medias, amiga a medias. Un día quiero dejarlo todo y volver a aquellos meses de #buenamadre y #malaprofesional, y al día siguiente siento que ser #malamadre y #buenaprofesional tampoco es tan malo. Lo que os contaba, un lío, a diario.

Y ¿por qué os cuento todo esto hoy? Pues porque la primera cosa que he apuntado en mi lista para ser mejor madre es: 

Deja de quejarte

Porque esto es lo que soy hoy, fruto de mis decisiones y de lo que nos ha tocado vivir. 

Porque tengo dos princesas sanas y felices, porque tengo a un compañero perfecto y mejor padrazo, porque tenemos trabajo que nos permite ahorrar y ofrecerle a las princesas el futuro que ellas elijan.

Porque tengo buena salud y fuerza, porque tengo a mi alrededor muchas personas que me ofrecen su ayuda cuando la necesito.

Y porque al final lo que verdaderamente importa es que soy tremendamente feliz cuando papi y mis princesas me hacen estos regalos tan preciosos y repletos de cariño hacia mí.

Feliz día de la madre a todas las heroínas que día a día luchan por sus hijos y por su familia.

Da igual como lo hagamos, porque lo importante es que estamos.

Porque las heroínas que ya no están, se merecen que seamos mejores por ellas.

Mi segundo primer año

Hoy estoy emocionada, con la cabeza repleta de recuerdos, ¿ya ha pasado 1 año?

Y miro fotos y vídeos, y vuelvo a sentir, a llorar, a sonreir, a oler y de nuevo llorar.

¿Qué os puedo contar de mi segundo primer año?…que ha sido completamente distinto al primer año de la hermana mayor. Yo me he sentido distinta, la bebé es distinta a su hermana, papi también ha cambiado, nuestra vida es distinta. 

Yo me siento distinta

Durante el embarazo, implicada de lleno en el trabajo y retomando mi carrera profesional de nuevo, pensaba que con tu llegada nada cambiaría, que a ti si te llevaría a los 5 meses a una guardería y que no te daría el pecho tantos meses. Pero para mi sorpresa todo cambió cuando te vi, cuando lo volví a sentir, por nada del mundo te soltaría de mis brazos y mi pecho. 

Pero lo que de verdad no me esperaba es que a los 5 meses te colgara en la mochila y emprendiera un nuevo modelo de trabajo, con mi bebé a cuestas literalmente, tú tan buena y tranquila que lo hacías tan fácil, y a mí me encantaba. Así seguimos varios meses, de proyecto en proyecto, juntas las 2 por las mañanas y también con la hermana mayor por las tardes, formamos un equipo de super-princesas. Había gente que no estaba de acuerdo, les parecía #malaprofesional y #malamadre, pero papi me decía: “si tú estás feliz así y las peques también, sigue apostando fuerte”. Menos mal que también conocí a otros profesionales que se alegraban al verte acompañarme a una reunión, y como buena comercial les devolvías una sonrisa y te los metías en el bolsillo, de nuevo haciendo más fácil mi trabajo.  Continuar leyendo “Mi segundo primer año”