Qué confuso es el instinto materno

Hace unos días el instinto materno me jugó una mala pasada. Me sentía cansada, y sobre todo con el estómago muy revuelto, mareada…sí sí…seguro que estáis pensando lo mismo que pensé yo: “¡seguro que estaré embarazada!¡Ay Dios!”

El primer paso fue hacerme un test de embarazo que salió negativo, me tranquilizó, pero pasaban los días y yo seguía encontrándome mal, sabía que algo pasaba. Y no sé bien cómo ocurrió, pero de repente me encontré acariciando mi barriguita (o barrigón mejor dicho). Pero ¿qué nos pasa a las mamis locas? ¿creemos que tenemos energía infinita? ¿no tenemos bastante con el amor, y el trabajo, que nos dan las princesas? 

Pues es que estamos locas de remate, y es culpa de nuestro instinto maternal, de nuestra naturaleza, que ha provocado que en solo 1 minuto haya estado: asustada, feliz, preocupada, agobiada, sonriendo, emocionada y planeando una nueva vida. Me decía a mí misma: “no estás embarazada loca”, pero mi mente iba por otro lado pensando en posibles nombres… y mi corazón lloraba de miedo… una coctelera sin sentido.  Continuar leyendo “Qué confuso es el instinto materno”

Regalo de Momentos – Capítulo 5 – Aniversario de boda

Hace meses que me propuse regalarme momentos a solas con personas de mi entorno (regalo de momentos – capítulo 4), y conmigo misma, y el pasado sábado elegí al rey de mi casa, papi de mis princesas y mi mejor amigo

Me sirvió la excusa de celebrar nuestro 6° aniversario de boda y en apenas 1 hora tenía organizado un día completo a solas con él. Aunque el sábado empezó con pequeñas mentiras que le hicieron enfadar y estar muy serio, y es que le levanté temprano diciéndole que íbamos a dejar a las niñas con los abuelos un par de horas para que él me acompañara a las rebajas y se pusiera a hacer colas y a traerme tallas (no entiendo su enfado porque era un planazo 😂). Mientras que vestía a las princesas no paraba de quejarse diciéndome que me fuera yo sola, que él prefería disfrutar de las niñas en casa o en la piscina, que los fines de semana solo quiere pasar el máximo tiempo posible con ellas.

Ya os he contado que es todo un padrazo, y me costó muchísimo convencerle. Pero cuando al fin nos montamos en el coche solos tras dejar a las princesas, le miré y le conté los verdaderos planes y que lo acababa de secuestrar durante las próximas 24 horas. Su ojos brillaron y ya no se le borró la sonrisa en todo el fin de semana (bueno, aún le dura 😉). Continuar leyendo “Regalo de Momentos – Capítulo 5 – Aniversario de boda”

Un día cualquiera de una mami cualquiera

¡Todos arriba!

Suena el despertador a las 8:00 am. Si no recuerdo mal, en esta noche la bebé nos había despertado solo 3 veces, la última a las 7 de la mañana que la cogí en brazos intentando calmar su llanto mientras que papi hacía un bibi.

Ducha rapidísima y un poco de maquillaje.

Es miércoles y toca preparar fruta para el desayuno en el cole de la hermana mayor, le corto unas fresas con una pizca de azúcar morena y a su mochila de Frozen. También relleno de pañales la mochila de Peppa Pig de la bebé para la guarde, heredada por supuesto.

Normalmente preparo por la noche la ropa de las dos princesas. En realidad no se tarda mucho y la podría coger del armario por la mañana directamente, pero la experiencia me dice que no deje en manos de papi la elección de la ropa de las princesas, y no es por cuestiones de estilo o combinaciones raras de colores, nada de eso, es porque suele confundirse bastante y les pone camisetas de pijamas o tallas equivocadas, a Jimena la de Natalia y viceversa. Se está convirtiendo en una costumbre que acueste por la noche a la hermana mayor con los leggins y la camiseta limpia que llevará al día siguiente 😂. Continuar leyendo “Un día cualquiera de una mami cualquiera”

Dos no es el doble

Cuando tienes tu primer hij@, la gente tiene la extraña costumbre de agobiarte con la pregunta “¿y para cuándo un hermanit@?”, pero cuando decidimos tener un segundo bebé, esa misma gente nos decía “¡con lo bien que estáis los tres, porque dos no es el doble, dos es el triple de trabajo o más!”.

El ser humano es complicado, difícil de comprender a veces.

Recuerdo la ilusión que tenía cuando veía a familias con varios hijos en el parque, a mamás embarazadas, se había despertado en mí de nuevo el famoso reloj biológico y decidimos que era la hora de darle un hermanito a la hermana mayor (digo “hermanito” porque desde primera hora era nuestro objetivo tener a un pelotero en casa, pero no pudo ser). Pero cuándo contamos a nuestros seres queridos y amigos la noticia, se repitió en muchas ocasiones la frase “dos no es el doble”, tantas veces que os confieso que pasé por un periodo de agobio al pensar en todas las cosas que se iban a complicar en nuestro día a día: celos, trabajo, organización del espacio en casa, logística en el parque y en el coche, dinero, ahorrar, insomnio permanente…

Hubo semanas que incluso llegué a sentirme arrepentida de este segundo embarazo, sentí rechazo hacia mi bebé que crecía en mi barriguita, tenía miedo. Es cierto que las hormonas nos hacen vulnerables en esa etapa, y lo mismo estaba positiva que derrotada varias veces en el mismo día. Estaba realmente preocupada por nuestro futuro, si seríamos igual de felices, si yo iba a poder con todo (dos no es el doble, sino el triple o más, o al menos eso me habían dicho). Continuar leyendo “Dos no es el doble”