Tips de malamadre VS malaprofesional – Parte 4 – Navidad

Sigo compartiendo con vosotr@s mis confesiones como malamadre y malaprofesional, con el objetivo de reirnos de nosotras mismas, y de desahogarme un poco también.

Y es que en esta época de vacaciones escolares, reuniones familiares y de amigos, y relajación generalizada de todos mis clientes y contactos de trabajo…tengo miles de anécdotas 🤪 porque sabes que eres malamadre y malaprofesional si:

  • compras un vaso termino en Amazon para desayunar en el coche y así ganas 15 minutos extra por la mañana para imprevistos: la hermana mayor no quiere ese pantalón y prefiere la falda rosa que está sin planchar, terremoto Jimena decide agacharse justo cuando va a salir de casa y hacer caca, mandar unos mails o mirar Instagram unos minutos metida en la cama.
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Conversaciones que inspiran

Hoy me siento bien, hasta sonrío sin darme cuenta, y no me importa que me haya quedado afónica, sin apenas voz, porque llevo 3 días disfrutando de conversaciones que inspiran. 

La segunda conversación fue una llamada de teléfono de casi 3 horas, en mi salón, con mis niñas a mi lado jugando (y llorando), hablando de eventos y proyectos, de maternidad y conciliación, de ideas sueltas, de amor y de odio, de aficiones, hasta de contabilidad e impuestos, de todo menos de meteorología… Dos mamis trabajadoras estábamos creando, motivadas pero confesando agotamiento, porque solo las mujeres somo capaces de pasar por casi todos los estados de ánimo reconocidos en una misma conversación: primero comenzamos con entusiasmo, nos sentimos poderosas, luego siempre dudamos de todo y parece que nos vence el pesimismo, después pasamos por el momento desahogo y confesión, y más dudas, pero la otra que escucha con empatía abre la veda de los consejos para transmitirte calma y rellena el frasco de paciencia, lo que provoca que pocos minutos después creamos tener alas, y tras la despedida nuestra mente parezca un motor a tope de revoluciones.

¿Y si os digo que durante estas tres horas de conversación telefónica recogimos la casa (cada una la suya), di de desayunar a mis hijas y cambié pañales, a la vez que escribía una lista de ideas inspiradoras que iban surgiendo? Continuar leyendo “Conversaciones que inspiran”