Segunda maternidad, una revolución en su alimentación

Con la hermana mayor el tema “alimentación” era un grave problema al principio, bueno grave para mí porque el pediatra no paraba de recomendarme que tuviera más paciencia.

Y llega el segundo bebé, empezamos bien con lactancia materna exclusiva que consigo alargar hasta los 6 meses, cuando comienzo a introducir el resto de alimentos, al principio siguiendo las indicaciones oficiales del pediatra, pero en unas semanas la bebé quería más, quería probar lo que su hermana y yo comíamos, y como ya no estás tan muerta de miedo como con la primera (ya no soy madre primeriza), le dábamos a probar de todo respetando obviamente las pautas de la edad-alimentos para no correr riesgos de reacciones alérgicas, con seguridad pero se lo ofrecíamos en trozos y por separado para que pudiera apreciar los sabores y las texturas. No os puedo explicar la felicidad que siento cuando la veo con ganas de comer y probar cosas.

Yo no sabía qué era el método #blw, pero una vez más el instinto de una madre actuó por sí solo, y ahora la bebé devora la fruta en trozos, bueno, se lo come todo, y estoy convencida de que dejar la comida triturada con apenas 9 meses y solo 2 dientes fue un acierto, porque veo como disfruta de la hora de la comida.

Con la hermana mayor fue muy distinto, os lo resumo brevemente: lactancia materna exclusiva hasta los 4 meses cuando comienzo a introducir los alimentos según el procedimiento oficial del pediatra, no me arriegaba en nada, cumplía las normas y las proporciones que se especificaban. Pero el rechazo de la pequeña era constante, comía dos cucharadas y ya cerraba la boca, y yo la obligaba sujetándole la cara, y le cantaba e intentaba darle una cucharada más, pero ella acababa llorando en cada comida, y yo también. Estaba obsesionada porque “no comía lo que tenía que comer”, “doctor pero si apenas come 50 gramos de potito de 7 verduras distintas y pollo y ternera”, “doctor si solo come 2 cucharadas del potito de 4 piezas de fruta,3 galletas y leche”. Ahora cuando lo escribo y lo leo me parece una barbaridad, pero en ese momento me suponía una ansiedad terrible y no encontré a nadie que me abriera los ojos y me dijera simplemente: “y tú, ¿crees que serías capaz de comerte todo eso sin triturar? ¿y con un estomago 30 veces menor que el que tienes ahora?”.

Pasó mucho tiempo hasta que pude relajarme un poco y dejé de enfadarme con ella, la dejé a su aire, estaba sana y feliz, entonces pensé que no necesitaría más su cuerpecito, y ya está.

Con la segunda princesa, recuerdo que fui al pediatra a la revisión de los 6 meses y me dio el papel con las instrucciones a seguir en la introducción de alimentos y me dijo: “Seguramente hayas oído hablar de un nuevo método que se llama baby led weaning que básicamente les dejan comer a los bebés de todo y con las manos, dicen que es para que experimenten”. Y yo le dije extrañada: “Ni idea”. Y cuando con el tiempo lo empecé a conocer un poco, pensé en el terrible error que mi pediatra había cometido con las familias que confiamos en él, que este método no se reduce solo a esa frase, es mucho más, aporta muchísimo más.

Pero el mensaje principal que saco de estas experiencias es que es mejor la INFORMACIÓN y la FORMACIÓN, y luego ya dejamos a las familias decidir con RESPETO.

RESPETO, RESPETO, RESPETO. Nada de juzgar a otras mamis y papis, con maneras distintas de cuidar y proteger a sus peques.

Y lo que yo hago es sacar siempre lo más positivo para mí y mi familia de cada teoría o de cada consejo.

No hay sólo una manera de alimentar a nuestros peques, no hay solo una manera de educarles o de dormirlos, NO HAY SOLO UNA MANERA, y la “tuya” será la perfecta para ellos.

Os dejo algunos links de recetas blw como la app tan genial Happy Recipes, y cursos y talleres para aprender más sobre este método alternativo, como los que imparte la Clinica CIP en Córdobay Comat Matronas en Córdoba. Mis amigas bloggers también os pueden aconsejar: Nuria del blog Nueve Meses y Un Día Después está siguiendo un curso online sobre este método, y Azahara del blog Mamá Cuervo también está aplicando el método con su segunda pequeña.

Sé que hoy en día ya hay algunos pediatras, públicos y privados, que empiezan a informar de verdad sobre este método y me quedo más tranquila 😋.

Mi objetivo es que nos formemos y seamos mejores padres ¡y más sanos!…así que he preparado un nuevo evento en diciembre de Family Fun Club donde os tengo preparadas unas jornadas de deporte y taller de alimentación saludable en familia, para todos. Estad atentos a la página de Facebook o al blog…la semana que viene lo desvelo todo 😉.

PD: Y si rematamos, os cuento que cada vez me siento peor al alimentarme con platos preparados rápidamente y no muy saludables, o si les dan a mis hijas chuches en un cumple, o si por nervios pido a gritos “¡chocolate!”…es que algo está cambiando en mí en el último año, no es que haya hecho grandes cambios saludables en mi alimentación, pero estoy dejando de disfrutar cuando como algo que sé que no aporta nada bueno a mi salud y a la de los míos, y ese parece un primer paso 😉 ya sabéis que los peques aprenden de “lo que hace su mamá y su papá”.

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