Ipad en vigilancia

Soy una mami estricta, lo sé. Me gustan las normas, y no suelo permitir a la hermana mayor que se las salte. Digo “suelo” porque es verdad que alguna vez me he hecho la loca ante alguna trastada, y fijaros bien que he dicho “hacerme la loca” que es muy distinto a decir “vale, no pasa nada, pero no lo hagas más”, ya que de la última frase ella asimila que tampoco es para tanto, que al final esa norma no era tan importante, así que seguro que volverá a repetir la hazaña. Yo en esos casos, pocos, prefiero mirar para otro lado y disimular, encima hasta me hace gracia y todo sus expresiones de rebeldía…que también son importantes para forjar su personalidad.

Pues bien, a pesar de esto, os confieso que yo:

Le dejaba el ipad a la hermana mayor a la hora de comer.

Y es que decidí a los pocos meses de nacer ella que no iba a hacer caso a parientes, amigos y profesionales, y le iba a poner los videos del ipad a mi bebé mientras que yo le daba de comer, de merendar y de cenar.

A pesar de que esta idea no me gustara en absoluto, me dí cuenta de que me pasaba gran parte del día discutiendo con una bebé, que la hora de comer se estaba convirtiendo en un infierno, y cuándo entró en escena el preciado ipad…todo mi mundo de madre primeriza estresada se iluminó de repente. La bebé comía bien y rápido mientras sonreía viendo a pocoyó y compañía, las dos estábamos felices, y eso era lo que importaba. Recibía críticas, sí. Me daban igual, sí sí sí. Continuar leyendo “Ipad en vigilancia”

Ya no soy madre primeriza

Dos no es el doble…porque dos es experiencia.

Hoy quiero compartir con vosotr@s algunas anécdotas como bi-madre que sé que debería callarme.

El segundo hij@…

se duerme chupando un trozo de cochifrito. Los papis cenan con unos amigos y la bebé tiene sueño y empieza a ponerse quejosa, así que papi le deja coger un trozo grande de cochifrito y entonces…NO HAY BEBÉ. Después de un rato entretenida, mami la abraza y al mecerla un poco nos damos cuenta de que tiene los ojos cerrados mientras chupa el cochifrito como si fuera un chupete delicioso, y finalmente se duerme. El cochifrito a la basura y la bebé al cochecito.

se cae también de la cama. La hermana mayor se cayó del cambiador cuando tenía 4 meses y mami se prometió a sí misma que NUNCA la volvería a pasar algo así, pero una noche agotada de repente le despierta un fuerte llanto, se da cuenta de que la bebé no está entre sus brazos, chilla “¡ay mi bebé, ay mi bebé!” mientras intenta sin éxito encender la luz, alumbra con el móvil a la bebé tendida en el suelo…y efectivamente a esta malamadre se le ha caído de los brazos su bebé. Menos mal que al igual que con la hermana mayor no hubo que lamentar graves daños, solo la culpa, claro.

come papel, pegatinas y chupa rotuladores de colores. Y es que la bebé se empeña en jugar con su hermana mayor y sus cosas, y por más que mami intenta tener recogidos los juguetes, encuentra trozos de pegatina en el pañal del bebé, el rollo de papel mordido y la boca y la lengua de la bebé que cambian de color a veces. Continuar leyendo “Ya no soy madre primeriza”

Regalo de momentos – capítulo 3

Ha pasado casi 1 mes desde mi regalo de momentos – capítulo 2, pero es que ¡no he parado! Sacar tiempo a solas con mis seres queridos (y conmigo misma) va a ser más difícil de lo que pensaba…pero ¡no me voy a rendir!

Hace unos días, una tarde, de manera improvisada, pude regalarme mi segundo momento, y escogí a la hermana mayor. Estábamos en el sofá con los abuelos viendo la película de Frozen (si queréis hago alguna apuesta con alguna mami a ver quien gana a mayor número de veces que ha visto la peli completa de Frozen), y viendo que la bebé estaba a punto de dormirse en brazos de la abuela, miré a la hermana mayor y le dije:

  • Natalia, ¿nos vamos al cine solas tú y yo?
  • ¡Siiiiiiiii mami! Vamos rápido que va a empezar la pelicula de bailarina, que la ponían el 7 de enero, ¿mami hoy es 7 de enero?

La hermana mayor ha visto tantas veces el trailer de la pelicula “Ballerinaque hasta se había aprendido la fecha de estreno…😂😂😂, bueno en realidad la fecha de estreno fue el 27 de enero, pero había un 7 y era en enero, eso seguro… Continuar leyendo “Regalo de momentos – capítulo 3”

Dos no es el doble

Cuando tienes tu primer hij@, la gente tiene la extraña costumbre de agobiarte con la pregunta “¿y para cuándo un hermanit@?”, pero cuando decidimos tener un segundo bebé, esa misma gente nos decía “¡con lo bien que estáis los tres, porque dos no es el doble, dos es el triple de trabajo o más!”.

El ser humano es complicado, difícil de comprender a veces.

Recuerdo la ilusión que tenía cuando veía a familias con varios hijos en el parque, a mamás embarazadas, se había despertado en mí de nuevo el famoso reloj biológico y decidimos que era la hora de darle un hermanito a la hermana mayor (digo “hermanito” porque desde primera hora era nuestro objetivo tener a un pelotero en casa, pero no pudo ser). Pero cuándo contamos a nuestros seres queridos y amigos la noticia, se repitió en muchas ocasiones la frase “dos no es el doble”, tantas veces que os confieso que pasé por un periodo de agobio al pensar en todas las cosas que se iban a complicar en nuestro día a día: celos, trabajo, organización del espacio en casa, logística en el parque y en el coche, dinero, ahorrar, insomnio permanente…

Hubo semanas que incluso llegué a sentirme arrepentida de este segundo embarazo, sentí rechazo hacia mi bebé que crecía en mi barriguita, tenía miedo. Es cierto que las hormonas nos hacen vulnerables en esa etapa, y lo mismo estaba positiva que derrotada varias veces en el mismo día. Estaba realmente preocupada por nuestro futuro, si seríamos igual de felices, si yo iba a poder con todo (dos no es el doble, sino el triple o más, o al menos eso me habían dicho). Continuar leyendo “Dos no es el doble”

Entrevistamos a la hermana mayor

Domingo por la tarde-noche, estamos los cuatro sentados en el sofá viendo la tele (hace tiempo le llevo diciendo a papi que tenemos que comprar un sofá con chaiselonge de los grandes, pero parece que hoy se ha empezado a dar cuenta de que tengo razón y pronto no vamos a caber todos en el nuestro…ya os contaré si consigo convencerlo…jiji).

Bueno, a lo que iba, que mirando el móvil encuentro un link sobre un test con el título “cuestionario para saber cómo te ven tus hijos”, decido abrirlo y para mi sorpresa resultó ser muy interesante, así que quiero compartir con vosotr@s la experiencia y por supuesto os animo a repetirla con vuestros peques.

Pongo la grabadora, miro fijamente a la hermana mayor y, siguiendo las instrucciones del artículo, empiezo con la entrevista: (lo escribo exactamente con las mismas palabras)

– Natalia, ¿qué me hace feliz cariño?

– Casarte

– Dime una frase que repito mucho, algo que mami dice muchas veces

– No sé, no me sé nada

– ¿Sabes cuántos años tengo?

– Ponlos en tus manos, a ver…

Lo hago con las manos y le digo que mami tiene ya treinta años (os confieso que sigo en crisis…¡qué vieja ya! jiji)

– ¿Sabes cuánto mido?

– Ehhh…¿treinta? Continuar leyendo “Entrevistamos a la hermana mayor”

Ella duerme sola

Esta noche la hermana mayor se ha dormido sola en su cama abrazada a su muñeco bebé…sí…has leído bien…la he dejado en su cama, he ido a ponerme rápido el pijama y cuando he vuelto a su lado a leerle el cuento…ya estaba dormida. Me he sentido muy bien, orgullosa de ella. 

Estoy convencida de que cada peque tiene su ritmo (papi siempre me lo dice), y hay que dejarle espacio y tiempo, sin presionar, pero sí empujándole un poquito. No me ha preocupado cuando los dientes tardaron mucho en salir, ni que andara al año, que hiciera “las palmitas” o que dijera “mamá”. Incluso sabía que tarde o temprano le gustaría la fruta y le crecería el pelo. 

Pero confieso que sí me ha obsesionado bastante que mi niña pudiera dormir sola y del tirón, y no solo porque yo necesite desesperadamente dormir 6 horas seguidas. No se trata de “aprender” a dormir sola, sino que depende más bien de su personalidad, del entorno, de las experiencias que viva, que le harán ser más o menos miedosa por quedarse sola o a oscuras, al oir ruidos o ver sombras…  Continuar leyendo “Ella duerme sola”

Mami, te quiero

Sentados los 4 en un bar cenando (lo hacemos mucho…es que a mami le encanta la calle) la hermana mayor me mira y me dice al oído “mami,te quiero”…😢😢😭😭😍😍 le beso una y otra vez mientras nos abrazamos…y seguimos así durante 60 segundos, los que quisiera guardar en un frasco y volver a vivir miles de veces más…fue precioso, espontáneo, verdadero. Y digo esto porque, para mi sorpresa, tras esa frase no hubo ninguna petición especial por su parte (helado, chocolate, chuches, dejar de cenar…) ni trastada ni roturas y mi móvil estaba a salvo en la mesa…así que efectivamente fue sincero, pura expresión de emociones que traspasaron mi corazón y mi alma.

Pero curiosamente, el primer sentimiento que se me viene a la cabeza al recordarlo es TRANQUILIDAD, porque al fin y al cabo lo estoy haciendo bien, vamos superando etapas juntas y, a pesar de no ser una superwoman, mi pequeña me quiere, y yo con esas palabras y ese momento ya tengo combustible para muuuuuuuchos días grises que queden por venir.

Yo si que te quiero mi princesa. Continuar leyendo “Mami, te quiero”

El libro viajero

Natalia viene del cole muy ilusionada llevando casi a rastras una bolsa con un libro enorme “mamá mira el libro viajero”. La seño ha propuesto una actividad que se titula “el día que yo nací” y consiste en que todos los niños de la clase cuenten en unas hojas del libro cómo fue el día de su nacimiento con fotos y dibujos, y esta semana le ha tocado a la hermana rellenar sus hojas, así que nos hemos puesto manos a la obra.

Lo primero que hemos hecho es curiosear el resto de las hojas de sus compañeros, he leído y mirado las fotos…me ha sorprendido que Natalia ha reconocido cada historia diciéndome de qué niño se trataba, han trabajado con el libro en clase y ella se acordaba de todos.

Después he buscado en el ordenador la carpeta con las primeras fotos de Natalia al nacer…y se me ha hecho un nudo en el estómago…casi no puedo contener las lágrimas…y le he contado a la hermana mayor cómo fueron esos días mientras que le enseñaba las fotos y vídeos. Continuar leyendo “El libro viajero”

Gracias Seño

Seño, mi mamá todos los días cuando me recoge del cole me da un beso fuerte y me abraza, y sonríe mucho…como si fuera una fiesta o mi cumpleaños…me encanta. Y lo primero que me pregunta es “¿cómo ha ido la mañana en el cole?¿te lo has pasado bien?” y mientras que empezamos a andar camino de casa le cuento muchas cosas…a veces quiero decirle a la vez tantas cosas que me has enseñado que me hago un lío y mamá y yo nos reimos como dos loquillas…hasta mi hermana pequeña se ríe (pero aún es un bebé y no sabe hablar…yo soy su hermana mayor).

También me pregunta “¿te lo has comido todo?” y yo le enseño el punto verde pintado en mi mano y mi mamá me vuelve a sonreir y a abrazar orgullosa de mí. Luego siempre mi mamá le cuenta a todos lo que he aprendido en el cole: a papá, a los abuelos, a los yayos y a los titos…y me dicen que soy una campeona!

En casa a papá y a mamá les encanta que les cante las canciones que aprendemos en la clase, y las poesías del otoño…y un día dibujando con mamá escribí mi nombre y ella se puso muy contenta y me besaba y abrazaba…parecía otra fiesta…aunque me di cuenta de que tenía lágrimas en la cara, ella me explicó que eran lágrimas de alegría porque gracias a ti seño estoy aprendiendo muchas cosas y me estoy haciendo mayor. No entendí mucho lo de las lágrimas de alegría (yo solo lloro cuando me hago pupas o tengo sueño) pero seguimos coloreando mientras yo cantaba la canción para no salirme del dibujo, igual que hacemos en clase, y que no me salga un “mamarracho”. Continuar leyendo “Gracias Seño”

¿Duermes sola? No, gracias

Una noche cualquiera…

5:23 horas de la madrugada: la hermana mayor se desvela y papi se acerca a su habitación a consolarla, mientras enciende todas las luces, y en menos de 20 segundos ya está de vuelta con ella y la acuesta entre nosotros dos (nuestro papi está repleto de amor…pero de muy poca paciencia). Confieso que me encanta cuando ella se queda dormida rápidamente, feliz de estar en nuestra cama, y yo me aprovecho y le doy besitos, y siento paz al recordar como yo de pequeña (y no tan pequeña) lloraba asustada sola en mi cuarto cada noche.

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