Regalo de momentos – capítulo 6 – A las estrellas

Hola tita, ¿cómo estás hoy? ¿a que no sabes a quien tengo delante? Estoy con tu hijo Danielillo, que de “illo” tiene ya poco porque me saca 2 cabezas y se le ha puesto voz de hombre. Le he invitado a pasar un par de días conmigo y las princesas, que nos vemos poco.

Te confieso que me entran ganas de pegarle un “guantazo” cada 5 minutos, está con el pavo bien agarrado, me recuerda a mi hermano, qué difícil era tener paciencia con él también. Pero tengo que decirte que es guapo, guapísimo, y alto, y con mirada de seductor y una sonrisa encantadora. Tiene carácter y es auténtico, pese a presentar rasgos confusos propios de la adolescencia, veo en el ya su personalidad, es un pillín muy listo, conseguirá lo que quiera. Y yo lo admiro por eso, por mostrarse tal y como es, mientras me habla y me “chincha”, no puedo evitar reirme con sus ocurrencias, yo recuerdo que siempre me ocultaba y no mostraba mi verdadera voz, pero él es un chulo, y seguro que eso le trae algún que otro problemilla, pero yo por callarme tanto también los tuve, así que prefiero mil veces que haya sacado ese carácter y que sea un poco “pasota”. 

Las notas bien, algo raspadas, pero las irá mejorando. Sobre las amigas no hay manera de que cuente nada, ni una palabra le sacamos, pero hoy he visto como “tonteaba” descaradamente con unas chicas en la piscina, y usaba a Natalia como excusa para impresionarlas con sus juegos y cuidados del “primo de zumosol”.

Me encanta que le guste tanto la música, que se sepa las letras perfectamente. Y su corte de pelo nuevo, está guapo, parece un cantante de “regueton”.

Las niñas bien, aquí me tienen algo agotada porque en la piscina tengo que tener mil ojos y no me puedo distraer charlando con las vecinas que Jimena se está bebiendo ella sola todo el agua. La pequeña es un terromoto, te reirías mucho con ella, y la mayor es un encanto, una princesa que te enamoraría con mirarla.

Perdóname si no les hablo de ti. Una vez preguntó Natalia que dónde estaba la mamá de Dani, y ni recuerdo que le dije, solo que cambié de tema, ya sabes que eso se me da bien, pero es que no quiero ni que se imagine que, al igual que le pasó a él, ella pueda perderme a mí. Tengo tu foto en su habitación pero cuando ella la mira no dice nada, sabe que algo pasa, pero es más lista que todos nosotros y entiende que no debe preguntar porque nos notará la tristeza en los ojos y en la voz al hablar de ti.

Los abuelos regular, y mi madre y la tita discuten por todo. A veces quiero que estés aquí para que las tranquilices y cuides de los abuelos con ellas, y otras veces prefiero que no vivas esto porque sé que sufrirías mucho más al estar en medio de todo el lío. Momentos duros que te has ahorrado, aunque sé que firmarías vivirlos y seguir con nosotros. Tú tranquila, al final todo se soluciona, ahora tu deber es impedir que nadie más de los míos se vaya de mi lado, cierra bien las puertas ahí arriba, por favor.

Sé que todos te echan de menos. Sigues presente cada día. Sabes que quiero contártelo todo, eras mi amiga, nunca he vuelto a tener alguien que me escuche como tú, sin juzgarme. 

Me ha encantado nuestro momento de hoy, últimamente no tengo la mente en calma para pensar y escribir, pero es pensar en ti y mis dedos vuelan.

Ya te dejo, que tu hijo vuelve a llamar mi atención dándome un bocado en el brazo…y te juro que esta vez sí que le voy a dar una “colleja” como no deje de reirse y de imitar todos los gestos que hago y las palabras que digo 😂😂😉😉.
Buenas noches.

Deja un comentario