Mami y bebé en una clase de inglés muy especial

Otras veces os he contado que tenía ganas de hacer alguna actividad con la bebé, y es que como “mami NO primeriza” vives la segunda maternidad de manera muy distinta. Esta experiencia es positiva en muchos aspectos del día a día, pero me he dado cuenta de que no he tenido tiempo en el último año de disfrutar y compartir con la bebé alguna actividad para potenciar su desarrollo, físico y/o mental, ya que con la hermana mayor hice de todo: matronatación, clases de música, talleres de masaje infantil, espectáculos varios, etc.

Y de repente, un día, me proponen desde Kids&Us San Cayetano disfrutar de una clase de inglés con Jimena, ¿una clase de bebés? ¿en inglés? ¿y se puede? Pues es que no se trataba de una clase cualquiera, fueron 50 minutos de juego, canciones y música, mucha música, y todo en inglés por supuesto, desde el saludo de la profesora Aída al entrar en clase, hasta la despedida mientras nos acompañaba fuera de las instalaciones.

Realmente me sorprendió mucho esta actividad, porque aunque ya había oído hablar de Kids&Us, desconocía que existiera este programa de inglés con niños tan pequeños, y tampoco conocía bien su método de “Natural English”. Cuando la directora del centro me informó de todo, entonces pude entender lo importante que es comenzar desde tan pequeños, haciendo de esta manera que el inglés sea algo NATURAL, del día a día, que se acostumbren desde pequeños a escucharlo y hablarlo desde el lenguaje cotidiano.

Hoy quiero contaros, desde mi punto de vista de mami loca que se apunta a todo, cómo nos fue a la bebé y a mí esta clase de inglés tan especial.

Dejamos a la hermana mayor en clase de flamenco, y ya en el coche empecé a decirle cosas a Jimena en inglés, “Hello” y “Bye, bye”, que os confieso que el inglés lo tengo muy abandonado. Entonces la bebé se duerme, y pensé: “verás como se enfade al despertarla en 5 minutos y no esté de humor para participar en la clase de inglés”. Pero no fue así, porque al llegar a la academia se puso a correr por los pasillos alucinada al ver cada pared de un color y las puertas de cristal por las que saludaba a los niños que estaban aún en clase.
Entramos a nuestra clase junto con dos niños más acompañados de un papá y una abuela, y la teacher Aída nos saluda muy cariñosa y nos da un cojín a cada una para sentarnos en el suelo y comenzar a jugar. Una vez sentados, Aída saludó uno a uno a los niños y les pedía que les tiraran un beso grande. No sé si sería por el tono tan alegre e infantil de su voz, pero Jimena y los otros niños la miraban embobados.

Entonces sacó una cajita pequeña y empezó a sacar pequeñas marionetas de animales, Jimena le hizo caso e imitó sus gestos levantando el dedo índice y le colocó un loro verde, ella encantada mirándose su dedo.

En menos de 2 minutos la bebé ya estaba integrada en la clase de inglés, y yo aún agobiada pensando en si me iba a tocar hablar mucho a mí.

Tenía razón Tania, la directora del centro, en que los niños pequeños no aprenden inglés palabra a palabra, sino por el contexto, los gestos, el entorno, exactamente igual que aprenden el lenguaje materno. Los papás y las mamás no les enseñamos fichas de vocabulario y tiempos verbales desde que nacen, lo que hacemos es hablarles y hablarles señalando con el dedo los objetos.

Luego cantamos una canción, a la bebé le encanta escuchar música, y entonces Aída empezó a buscar por todos lados a la mascota de la clase de 1 año, “where is Mousy?”, el ratoncillo de peluche estaba tumbado en una minicama preciosa, lo despertó y se puso a jugar con los niños. De nuevo más canciones relacionadas con la escena que estaban viviendo los peques y reforzando el vocabulario que nuestra teacher intentaba explicar. Todos le dieron un abrazo a Mousy y un beso, pero cuando Aída le pidió a Jimena que le devolviera el peluche…

¡ni loca iba a soltarlo, con lo que le había gustado, el peluche era suyo, suyo y suyo!

Aída con su voz dulce la consiguió convencer, y seguimos con los juegos y la música. Miraba a Jimena sonreir, y yo no podía estar más contenta y entusiasmada.

Al despedirme, le pregunté al papá por su experiencia (en español, por supuesto) y me dijo que estaban muy contentos y convencidos de que su hijo estaba aprendiendo mucho, que en casa cantaba las canciones del cd de la clase, y me animó a apuntarnos el curso que viene y conocer mejor a Mousy. Y es que para cada edad tienen preparado el programa con un personaje distinto, con el que se reconocen, adaptado a ellos, que les canta canciones y les cuenta miles de historias, y el año que viene este papá con su hijo conocerán a Linda, una ratoncita algo más mayor.

Según mi experiencia, cuando he sido más mayor me he arrepentido de no haber aprovechado, por timidez principalmente, las experiencias de intercambio en el colegio, relacionarme con niños extranjeros cuando estábamos de vacaciones, ver películas en inglés, etc. Ahora superar esa timidez y enfrentarme a una entrevista en inglés o a una simple conversación en el aeropuerto en un viaje, es más complicado para mí. Realmente pienso que el éxito del aprendizaje de cualquier idioma depende del grado de “inmersión”, y así me lo ha confirmado el equipo de Kids&Us, por eso su programa es tan peculiar y específico.

Como habréis podido notar, me ha encantado esta actividad, ha sido un descubrimiento sin duda. Y voy a organizar horarios, trabajo y actividades para poder continuar en septiembre, por supuesto la hermana mayor participará también con su grupo de niños correspondiente, e intentaremos reforzar juntas el inglés en casa…será un proyecto muy ambicioso, lo sé, pero merece la pena, por ellas y sobre todo por mí.

Os iré contando 😉

PD: papi no está muy contento con esta decisión porque no quiere que las princesas aprendan inglés perfectamente…dice que no quiere que se vayan lejos de él…😍…me temo que tendrá que ir haciéndose a la idea poco a poco 😂

 

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