Estás, pero no estás

¿Cuántas veces he oído esta frase? ¿Cuántas veces he suspirado mientras la repetía mentalmente?

¿Cuántas mamás se sienten así? ¿Les pasa también a los papás?

Hoy para celebrar el día de la madre, lo primero que pensé fue que iba a estar con ellas y solo con ellas, ni móvil, ni ipad, ni trabajo dentra y fuera de casa, y que quería hacer un ejercicio de escribir un lista de cosas que mejorar como mami, por mí y por ellas.

Nació la hermana mayor y estuve 16 meses por y para ella, solo las dos haciendo lo que nos apetecía en cada instante: durmiendo mucho, paseos, sin horarios estrictos, con juegos y sesiones de palomitas y pelis, manualidades y talleres, disfrutando del parque y de los amigos. Hice un parón en mi vida profesional, en mi vida social nocturna, nada de viajes largos ni de comprarme ropa. Juntas 24 horas al día, abrazadas hasta de noche y felices, muy felices. No conocía la palabra #malamadre, ni tenía un blog, ni publicaba en una cuenta de instagram, ni me sentía culpable. Cocinaba poco y limpiaba la casa una vez a la semana como mucho…y es que mi único plan y mi única obligación era SER MAMÁ, una mamá a tiempo completo, y me sentía la mejor mamá del mundo, había tenido que escoger y estaba orgullosa y feliz con mi decisión.

Pues bien, cuando cumplió 17 meses, a mami le ofrecieron un trabajo y todo cambió, nuestra vida y rutina, muchos días hasta nuestro humor: guardería y virus, días enteros con la abuela, sobreviviendo con tuppers y potitos comprados, menos juegos…pero mi pequeña seguía sonriendo a todas horas, seguía siendo feliz, pero yo empecé a sentirme #malamadre y #malaprofesional, a sentirme siempre culpable. 

Culpa. Responsabilidad.

Y cuando llegó la nueva bebé…CAOS TOTAL. Y no me refiero tanto a nivel logístico y de planificación (porque ya sabéis que mami es experta en gestión 😉), el caos lo vivo y lo siento solo yo EN MI CABEZA. Pocas horas de sueño, dieta de dudosa calidad, horarios estrictos, desahogo escribiendo en un blog, contacto con amigas solo por Facebook, y curiosear en Instagram como único momento diario de entretenimiento marterno.

Vuelvo a sentir a veces que estoy pero no estoy, que soy madre a medias, profesional a medias, esposa a medias, amiga a medias. Un día quiero dejarlo todo y volver a aquellos meses de #buenamadre y #malaprofesional, y al día siguiente siento que ser #malamadre y #buenaprofesional tampoco es tan malo. Lo que os contaba, un lío, a diario.

Y ¿por qué os cuento todo esto hoy? Pues porque la primera cosa que he apuntado en mi lista para ser mejor madre es: 

Deja de quejarte

Porque esto es lo que soy hoy, fruto de mis decisiones y de lo que nos ha tocado vivir. 

Porque tengo dos princesas sanas y felices, porque tengo a un compañero perfecto y mejor padrazo, porque tenemos trabajo que nos permite ahorrar y ofrecerle a las princesas el futuro que ellas elijan.

Porque tengo buena salud y fuerza, porque tengo a mi alrededor muchas personas que me ofrecen su ayuda cuando la necesito.

Y porque al final lo que verdaderamente importa es que soy tremendamente feliz cuando papi y mis princesas me hacen estos regalos tan preciosos y repletos de cariño hacia mí.

Feliz día de la madre a todas las heroínas que día a día luchan por sus hijos y por su familia.

Da igual como lo hagamos, porque lo importante es que estamos.

Porque las heroínas que ya no están, se merecen que seamos mejores por ellas.

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