Regalo de momentos – capítulo 2

Ya os conté mi idea de autoregalo por mis 30 añazos en el capítulo 1.

Para mi PRIMER MOMENTO he elegido ser yo la única protagonista, un momento para mí (y os prometo que no tengo por costumbre ser la primera…).

Pensé…¿Piedad, qué te apetece hacer? Y lo primero que me vino a la cabeza fue “¡CABARET!”.

Había visto por todos sitios la publicidad de que estaría en Córdoba el musical, un día incluso miré los horarios de las funciones…pero no me decidía. Al hacerme la pregunta yo misma…salió mi instinto más musical y bohemio, y es que me encanta cantar, sobre todo en el coche cuando voy sola (que son muy pocas veces…y en la ducha ya solo canto “un barquito chiquitito” para calmar a la bebé mientras que termino de secarme). Pregunté a papi para confirmar que me hacía el relevo, #somosequipo, y me compré mi entrada en la fila 3 de butacas…¡qué emoción! Continuar leyendo “Regalo de momentos – capítulo 2”

Regalo de momentos – capítulo 1

Amigos y amigas…

Hoy es mi cumpleaños…😓😓 cumplo 30 añazos 😭😭…y confieso que tengo una “crisis”.

Solo deciros que esta semana me he teñido el pelo por primera vez (solo unas mechas) y me he comprado una chaqueta de estilo “rockero” de la sección de ropa para adolescentes (talla 14 años).

 

Look rockero con mechas y cazadora – Crisis de los 30

 

Pero bueno, como persona madura, esposa y madre que soy, he decidido no hacer más locuras y pensar en mi regalo de cumpleaños, y en una noche de desvelo inspirador lo he decidido: Continuar leyendo “Regalo de momentos – capítulo 1”

Mami, te quiero

Sentados los 4 en un bar cenando (lo hacemos mucho…es que a mami le encanta la calle) la hermana mayor me mira y me dice al oído “mami,te quiero”…😢😢😭😭😍😍 le beso una y otra vez mientras nos abrazamos…y seguimos así durante 60 segundos, los que quisiera guardar en un frasco y volver a vivir miles de veces más…fue precioso, espontáneo, verdadero. Y digo esto porque, para mi sorpresa, tras esa frase no hubo ninguna petición especial por su parte (helado, chocolate, chuches, dejar de cenar…) ni trastada ni roturas y mi móvil estaba a salvo en la mesa…así que efectivamente fue sincero, pura expresión de emociones que traspasaron mi corazón y mi alma.

Pero curiosamente, el primer sentimiento que se me viene a la cabeza al recordarlo es TRANQUILIDAD, porque al fin y al cabo lo estoy haciendo bien, vamos superando etapas juntas y, a pesar de no ser una superwoman, mi pequeña me quiere, y yo con esas palabras y ese momento ya tengo combustible para muuuuuuuchos días grises que queden por venir.

Yo si que te quiero mi princesa. Continuar leyendo “Mami, te quiero”

¿Bailamos?

Siempre he sufrido dolor de cuello y espalda: primero las clases de piano, estudiar, trabajar 16 horas delante del ordenador… Y luego fui mamá…y mi dolor ha empeorado considerablemente porque a mis princesas les encanta estar en brazos de mami, dormir encima de mami, comer encima de mami…y yo encantada, la verdad, disfruto mucho.

Aunque el fisioterapeuta (y mi madre) no piensa igual, y me mira con cara de asombro: “estás fatal niña, tú no puedes seguir así, te vas a buscar algo grave en la espalda”…En la última sesión de la semana pasada me recomendaron que hiciera algún tipo de ejercicio para fortalecer la espalda: pilates, yoga, danza… A mí me encanta bailar, así que empecé a consultar sitios cerca de mi casa para apuntarme a alguna clase…pero claro…mi niñero no llega a casa hasta las 9 de la noche, y no he encontrado nada a esas horas…además a esa hora me pongo en #modomamiautomático de baño,cena, bibi y a la cama…para nada me apetece coger el coche, hacer ejercicio y volver tarde a casa (y encontrarme a las princesas jugando con papi sin ganas de irse a dormir).

Como este plan no funciona, se me ocurre preguntar en varios centros si puedo acudir a clase por la tarde pero con “paquete” (mis princesas, por supuesto)…os imagináis la respuesta: “lo siento, no está permitido”… Continuar leyendo “¿Bailamos?”

Operación destete – Parte 3

Bueno…como una #malamadre de manual…hace unos días mi bebé se cayó de mi cama. Me quedé dormida mientras le daba el pecho y de repente oigo su llanto y a oscuras siento que no está en mis brazos y sólo podía decir “¡ay mi niña, ay mi niña!”…sabía que esto iba a pasar tarde o temprano, no duermo mucho y eso me está pasando factura.

Tras la caída, estuve toda la mañana sin moverme del sofá y de la manta de juegos dedicada exclusivamente a la bebé, porque me quería asegurar de que se encontraba perfectamente de salud por el golpe, pero también porque la culpa no me permitía dejar de besarla y abrazarla sin pensar en nada más que en ella.

Pues esa mañana decidí que había sido el momento del destete final y definitivo…sí, así es, ya no me resultaba agradable ni cómoda esta situación de lactancia materna nocturna a demanda y colecho con final doloroso, y seguramente a la bebé también le empezaba a molestar (sobre todo por el chichón de la cabeza).  Continuar leyendo “Operación destete – Parte 3”

No soy superwoman

Parece que ahora está de moda esta frase…incluso venden camisetas con el logo, nos hace gracia. Pero qué pasa cuando realmente un día paras y te dices a ti misma esa frase, cuando lo sientes de verdad en tu propia piel…ya no hace tanta gracia. Pues sí, estás agotada, no llegas a todo, no están todos contentos, te sientes siempre culpable…pero es que no tienes superpoderes…no haces magia…no tienes una reserva inagotable de energía y sonrisas…no eres superwoman, ya lo sabes y tienes que aceptarlo. Y luego queda lo más duro…”des”acostumbrar a los demás y mostrarles verdaderamente cómo te sientes y qué es lo que te apetece (principalmente dormir…en mi caso)…adivina qué pasará…pues que te dirán que ya estás en crisis de nuevo…que eres “mu exagerá”…que te tomes una valeriana y no digas tonterías…y con suerte se apiadaran de ti y te dirán que eres la mejor y que lo estás haciendo SUPER bien!!

Y luego están las “otras mamis” que te miran como si fueras un bicho raro…pero no te lo tomes como algo personal…no lo hacen conscientemente…nos han programado así…como superwomans con sonrisa perfecta y vida perfecta y marido perfecto y niños perfectos y casa perfecta. Continuar leyendo “No soy superwoman”

El libro viajero

Natalia viene del cole muy ilusionada llevando casi a rastras una bolsa con un libro enorme “mamá mira el libro viajero”. La seño ha propuesto una actividad que se titula “el día que yo nací” y consiste en que todos los niños de la clase cuenten en unas hojas del libro cómo fue el día de su nacimiento con fotos y dibujos, y esta semana le ha tocado a la hermana rellenar sus hojas, así que nos hemos puesto manos a la obra.

Lo primero que hemos hecho es curiosear el resto de las hojas de sus compañeros, he leído y mirado las fotos…me ha sorprendido que Natalia ha reconocido cada historia diciéndome de qué niño se trataba, han trabajado con el libro en clase y ella se acordaba de todos.

Después he buscado en el ordenador la carpeta con las primeras fotos de Natalia al nacer…y se me ha hecho un nudo en el estómago…casi no puedo contener las lágrimas…y le he contado a la hermana mayor cómo fueron esos días mientras que le enseñaba las fotos y vídeos. Continuar leyendo “El libro viajero”

MalaMadre vs MalaProfesional – Parte 1

Me llama una amiga y me cuenta que en 10 días se tiene que incorporar a trabajar tras su baja de maternidad, está angustiada y nerviosa. Para no llevar al bebé con 4 meses a la guardería todavía, va a trabajar solo cuatro horas, al menos de momento (#malaprofesional). 

Al tener a mi segundo bebé he conseguido superar muchos miedos y me organizo mucho mejor, la verdad es que vivo algo diferente mi maternidad ahora (¡bendita experiencia!). Ella se preocupa por la marca escogida de cereales, y yo ya no le doy importancia; se agobia porque no le va a dar tiempo a bañar al niño hoy, y mi bebé puede estar sin bañarse 3 días; a su bebé no le gusta la leche artificial, yo ya tengo trucos para insistir y sé que aunque tarde unos días al final se acostumbrará…ya lo he vivido y observo que la historia se repite de nuevo, por lo que me siento más tranquila. 

Pero en esta ocasión la entiendo mejor que nunca, porque aunque ya es mi segundo bebé, no puedo separarme de ella, me produce ansiedad pensar en dejarla en una guardería o con alguien extraño, y no sé cómo consolar a mi amiga ni qué decir. Continuar leyendo “MalaMadre vs MalaProfesional – Parte 1”

Gracias Seño

Seño, mi mamá todos los días cuando me recoge del cole me da un beso fuerte y me abraza, y sonríe mucho…como si fuera una fiesta o mi cumpleaños…me encanta. Y lo primero que me pregunta es “¿cómo ha ido la mañana en el cole?¿te lo has pasado bien?” y mientras que empezamos a andar camino de casa le cuento muchas cosas…a veces quiero decirle a la vez tantas cosas que me has enseñado que me hago un lío y mamá y yo nos reimos como dos loquillas…hasta mi hermana pequeña se ríe (pero aún es un bebé y no sabe hablar…yo soy su hermana mayor).

También me pregunta “¿te lo has comido todo?” y yo le enseño el punto verde pintado en mi mano y mi mamá me vuelve a sonreir y a abrazar orgullosa de mí. Luego siempre mi mamá le cuenta a todos lo que he aprendido en el cole: a papá, a los abuelos, a los yayos y a los titos…y me dicen que soy una campeona!

En casa a papá y a mamá les encanta que les cante las canciones que aprendemos en la clase, y las poesías del otoño…y un día dibujando con mamá escribí mi nombre y ella se puso muy contenta y me besaba y abrazaba…parecía otra fiesta…aunque me di cuenta de que tenía lágrimas en la cara, ella me explicó que eran lágrimas de alegría porque gracias a ti seño estoy aprendiendo muchas cosas y me estoy haciendo mayor. No entendí mucho lo de las lágrimas de alegría (yo solo lloro cuando me hago pupas o tengo sueño) pero seguimos coloreando mientras yo cantaba la canción para no salirme del dibujo, igual que hacemos en clase, y que no me salga un “mamarracho”. Continuar leyendo “Gracias Seño”

¿Duermes sola? No, gracias

Una noche cualquiera…

5:23 horas de la madrugada: la hermana mayor se desvela y papi se acerca a su habitación a consolarla, mientras enciende todas las luces, y en menos de 20 segundos ya está de vuelta con ella y la acuesta entre nosotros dos (nuestro papi está repleto de amor…pero de muy poca paciencia). Confieso que me encanta cuando ella se queda dormida rápidamente, feliz de estar en nuestra cama, y yo me aprovecho y le doy besitos, y siento paz al recordar como yo de pequeña (y no tan pequeña) lloraba asustada sola en mi cuarto cada noche.

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